viernes, 29 de agosto de 2008

Con Matsuoka Sensei en Paris

Antes de comenzar quisiera agradecer a Franck Cengizalp Sensei que nos permitiera asistir en Paris, al seminario impartido por Matsuoka Sensei. Quisimos estar a la altura de las circunstancias, y para ello entrenamos duro, para lograr al menos el nivel mínimo que se necesita para asistir a un seminario de esas características,. Gracias Sensei, ha sido una gran oportunidad para todos nosotros.


Hay un dicho: “lo que mal empieza, mal acaba”, y nuestro viaje a Paris comenzó mal.

El día 14 de Julio del 2008, Eugenio, Fernando, Gonzalo, David y Jose, cogían el avión con destino Paris. Primer susto, a Gonzalo se le caen las llaves del coche por la alcantarilla, obviamente con el coche abierto en Barajas pueblo, nuestro ingenioso David y Gonzalo mismo, con un bokken, consiguen abrir la tapa de la alcantarilla, y metiéndose como pudo David logra coger las llaves. Segundo susto, llegamos a la terminal 1 de Barajas, y efectivamente, el vuelo sale de la T4, corriendo pues ya llevamos el tiempo un poco justo salimos disparados a esa terminal del aeropuerto. Llegamos bien de tiempo, pero como no, había que pelearse con los de Vueling pues nos quieren cobrar indebidamente por las maletas en donde llevamos nuestros sables, pagamos religiosamente y ponemos una reclamación. Viene esa espera interminable en el aeropuerto hasta que sale el avión, y llega el susto grande, las maletas de las espadas no salieron de Barajas, estamos en Paris sin nuestros sables. Claro que estábamos muy enfadados, pero te sientes impotente en esas circunstancias cuando nadie te sabe decir donde están las maletas con nuestros sables, lo único que queda es poner una reclamación a la que nadie, como bien sabemos, hace caso. Y desde aquí nuevamente las gracias a Franck y a los compañeros de Sanbokyodan, que nos dejaron sables hasta que aparecieran los nuestros.

Por la tarde nos juntamos con Oscar y Maria que ya estaban allí, y por la noche nos juntamos a cenar con Franck y Jorge, y nosotros siempre con la ilusión y la alegría que nos supone estar de nuevo con Franck y con los compañeros franceses, como Jorge, una gran persona, que viendo lo “alterados” que estábamos por la perdida de nuestras espadas, nos brindó toda su ayuda y apoyo.

El día 15, a las 8:30, llegamos al polideportivo de Bercy, donde se celebraba el seminario, y conocimos a Matsuoka Sensei, aprender de la mano de un maestro de su envergadura, como bien dice nuestro compañero Marcos después de su curso en Eindhoven, te hace cambiar la manera de ver el Iaido. Desde el comienzo del curso, desde que el Sensei hizo el Reiho, nos empezó a enseñar un Iaido maravilloso, suave y fluido, pero no por ello dejaba de ser contundente. En sus kiritsuke, no se podía decir que hubiera potencia, agresividad, no, eran movimientos suaves, pero a ninguno, a nadie, nos quedaba duda del corte que acababa de hacer el Sensei. Todo parecía tremendamente fácil cuando se lo veías hacer al Sensei, luego llegaba la realidad de cuando lo teníamos que hacer nosotros, pero esabamos allí para aprender, para poder sacar el máximo provecho del curso, y trajimos mucho trabajo que hacer. No voy a hablar del trabajo que hicimos, sería muy extenso, y complicado, porque a parte de técnicas, a parte de katas, ver al maestro lo que transmitía con su mirada, con su cuerpo, con su espíritu, fue una enseñanza difícil de explicar.

Fueron tres días muy intensos, viendo el mejor iaido, junto a nuestra familia de Shinkage Ryu de Europa. Tres días tan intensos, que cuando llegamos a Madrid de nuevo, se nos hacía raro no poder empuñar nuestro iaito y seguir entrenando y aprendiendo.

El camino que nos marca Franck Sensei nos ha cambiado a todos la manera que teníamos de ver el iaido. Si vuestras circunstancias personales os lo permiten, no os perdáis ningún seminario, es un “pecado” que venga Franck a Madrid, y pudiendo no vengáis, porque lo que nos enseña nuestro Sensei, es un fiel reflejo de lo que a él le enseña directamente Matsuoka Sensei. Si, es caro viajar cinco días a Paris, también hay que sacrificar días de vacaciones, pero merece la pena, y más, cuando ese seminario se celebra en Madrid, como los muchos que nos quedan por delante.

También fue muy bonito conocer a los alumnos holandeses: David, Elaine, Peter…..gracias por vuestra simpatía y amabilidad. Gracias a Gael , Vasili….a todos los compañeros franceses por vuestra igual simpatía, compañía y amabilidad,
Franck Sensei, hace dos años que nos conocimos en Fontenay, desde entonces lo único que has hecho, ha sido darnos, nosotros esperamos corresponderte de la misma manera, como tus alumnos españoles.

sábado, 26 de abril de 2008

Dojo: el lugar del despertar


En japonés, dōjō significa literalmente "el lugar de la Vía", “el lugar del despertar”. Esta expresión se refiere a la búsqueda de la perfección física, moral, mental y espiritual, ya sea para las artes marciales como karate, judo, kendo, aikido, etc, o para algunas prácticas religiosas como en el budismo la práctica del zazen, un estado de contemplación en el cual el practicante adquiere un estado de desapego del mundo material y de las ideas vanas y egoístas que impiden una visión directa de la realidad.

Esta explicación de su significado puede resultar muy fría y quizás habría que llevarla a lo coloquial, donde sin quitar ninguna parte de sus significado real, le podemos añadir que puede llegar a convertirse en la mayoría de los casos, o en lo que verdaderamente debería de ser un Dojo, como una pequeña extensión de nuestra casa, en donde invariablemente nos encontraremos con seres queridos que te recibirán siempre con una sonrisa. Donde la amistad va mucho más allá del gran apoyo que un grado superior siempre te brindará para ayudarte a progresar, para animarte. El Dojo también es el lugar donde llevar a la realidad nuestra ilusión, y está muy lejos, o debería estar muy lejos, de ser un lugar donde seguir compitiendo para demostrar que eres el mejor tan solo por ganar un combate, por tener una técnica más depurada haciendo un kata. Esa competitividad debería quedarse fuera, en la calle, y dentro mostrar, a nuestros compañeros más nuevos, a esas personas que aun no tienen las habilidades o la técnica que uno de nosotros puede tener, que si yo hoy he ganado ese combate, o he hecho un kata maravilloso, mañana puedes hacerlo tu también, porque al Dojo se va a despertar, se va a aprender a ser Budoka, a ser persona.

Esto, únicamente es mi opinión personal, seguro que hay muchas personas en desacuerdo conmigo, y eso es lo bonito de la vida, que todo dependa de los ojos que miran las cosas, escuchando todo, es como se aprende.

domingo, 23 de marzo de 2008

Tradución del MAKA HANNYA HARAMITA SHINGYO

Tradución del MAKA HANNYA HARAMITA SHINGYO
Sutra de la Gran Sabiduría

El bodhisattva de la Verdadera Libertad, por la práctica profunda de la Gran
Sabiduría, comprende que el cuerpo y los cinco skandha (sensación,
percepción, pensamiento, actividad, conciencia) no son más que vacuidad (ku)
y mediante esta comprensión ayuda a todos aquellos que sufren.
¡Oh Sariputra!, los fenómenos no son diferentes del vacío; el vacío no es
diferente de los fenómenos. Los fenómenos se vuelven ku; ku se vuelve
fenómeno. (La forma es el vacío, el vacío es la forma). Los cinco skandha son
también fenómenos.
¡Oh Sariputra!, toda existencia es ku (vacío). No hay nacimiento, ni comienzo,
ni pureza, ni mácula, ni crecimiento, ni disminución. Por eso, en ku, no hay ni
forma ni skandha, ni ojo, ni oreja, ni naríz, ni lengua, ni cuerpo, ni conciencia.
No hay color, ni sonido, ni olor, ni gusto, ni tacto, ni objeto de pensamiento. No
hay sabiduría ni ignorancia, ni ilusión ni cese de la ilusión, ni decadencia ni
muerte, ni fin de la decadencia ni cese del sufrimiento. No hay conocimiento, ni
provecho, ni no provecho.
Para el bodhisattva, gracias a esta sabiduría que conduce más allá, no existe ni
el miedo ni el temor. Toda ilusión y todo apego han sido cortados, y puede
aprehender el fin último de la vida, el nirvana.
Todos los Budas del pasado, del presente y del futuro pueden alcanzar la
comprensión de esta suprema sabiduría que libera del sufrimiento y permite
encontrar la realidad.
Este mantra incomparable se dice así:
"Vamos, vamos, todos juntos más allá del más allá a la orilla del satori."
Breve explicación sobre la menera de sentarse por el Maestro DESHIMARU.



jueves, 7 de febrero de 2008

Franck Cengizalp

Hace un mes más o menos me sonó el teléfono móvil, y vi en la pantalla Franck Cengizalp, era nuestro Sensei. Me llamaba para decirme que venía a España el día 28 de Enero, y no el día 8 de Febrero como todos creíamos. Me pidió por favor que no se lo dijera a nadie, quería darnos esa sorpresa a todos, presentándose en nuestro Dojo a entrenar.

Eugenio y yo hemos estado todos estos días que lleva en España con él, creo que quedarán pocos museos en Madrid que no haya visitado Franck. La exposición de Velazquez en El Prado, Modigliani, Picasso......hemos visitado Almagro (Ciudad Real), Segovia........un programa muy interesante, que nos ha brindado la posibilidad de conocer al Franck Cengizalp que viste de “persona normal”, y llevarnos la sorpresa de que es la misma persona a quien estamos acostumbrados a ver en un Dojo con su iaidogi puesto y con un iaito o katana. Nuestro Sensei lleva el Iaido dentro y fuera del Dojo. Ese magnetismo que tiene en el Dojo impartiendo una clase, su humanidad, su dignidad, todos esos adjetivos que definen a los grandes Budokas, están íntimamente ligados al Sensei tanto fuera como dentro del Dojo, y a parte de enseñarnos a hacer con completa corrección las técnicas de los katas de Iaido, le transmite todo eso a sus alumnos, a todos nosotros.

Muchos de vosotros pensareis que de mi no podrían salir otras palabras que no fueran estas, pues he sido muy afortunado por poder ser alumno suyo, y un alumno jamás habla mal de su maestro, pero también he escuchado impresiones de otros compañeros y compañeras de Dojo, los cuales se vieron sorprendidos por esa primera clase sorpresa que nos dió a todos, y luego me dijeron que había sido maravilloso, y que les había enamorado ese iaido que sale de sus movimientos, y ese magnetismo de su persona.

Estoy igualmente seguro que muchas personas no seguirían nunca el camino que Franck sigue en el Iaido, que no les gusta ni se sienten atraidos por él, es muy lógico. Pero para mi, Franck Cengizalp, es el punto donde se une la perfección de la técnica, con todas esas cosas invisibles que tienen las artes marciales en general, y el Iaido en particular. Llevo muchos años en Dojos de Artes Marciales, y siempre he buscado sentir lo que siento cuando entreno con él, que el Budo está dentro y fuera del Dojo, que a aparte de aprender a manejar un sable de samurai, nacen en nuestro interior sentimientos y deseos que tal vez nos convierten en mejores personas.


El curso de Iaido comienza mañana, pero para Eugenio y para mi, comenzó el día 28 de Enero, cuando vimos aparecer al Sensei por la puerta de salida del aeropuerto de Barajas, hemos aprendido mucho a su lado estos días, y prácticamente no hemos empuñado un iaito.

A nosotros no nos importa Sensei a donde nos lleves a entrenar, ni con quien nos lleves a entrenar, sabemos que deseas lo mejor para nosotros A nosotros lo único que nos importa es dar los pasos que tu creas conveniente que debemos dar, y que en el menor tiempo posible, tus alumnos franceses solo se diferencien de nosotros en el idioma, no en el Iaido, lo único que nos importa es que te sientas orgulloso de tus alumnos españoles en el mismo grado que tus alumnos españoles se sienten orgullosos de que seas nuestro Sensei.

Kasumi, 7 de Febrero del 2008

viernes, 25 de enero de 2008

Los tres elementos esenciales de la práctica zen

El primero de los tres elementos de la práctica zen es una fe profunda (daishinkon) que va más allá de una creencia. El ideograma kon significa "raíz" y el de shin "fe". Por tanto, la frase implica una fe firme y profundamente enraizada, inamovible, como una árbol inmenso o una roca enorme. Es una fe, además, sin los tintes de la creencia en lo sobrenatural o en la superstición. Lo que hace al Budismo una religión es este aliento de fe, sin el cual sería solamente una filosofía. El Budismo comienza con la iluminación suprema del Buda, por lo tanto, nuestra fe surge de su profunda iluminación, de toda la existencia, es intrínsecamente completa, sin fallas, omnipresente, en una palabra, perfecta. Sin una fe inamovible en el corazón de la enseñanza del Buda, es imposible llegar lejos con la práctica.

La segunda cualidad indispensable es una fuerte sensación de duda (daigidan). No es una simple duda, sino una "masa de duda", que inevitablemente surge de una fe profunda. Es una duda de por qué el mundo y nosotros parecemos tan imperfectos, tan llenos de ansiedad, sufrimiento, dolor, cuando de hecho, nuestra fe profunda nos dice que exactamente lo contrario es cierto.

De esta sensación de duda surge naturalmente el tercer elemento esencial: una fuerte determinación (dai-funshi). Es una determinación avasalladora de deshacerse de esta duda con toda nuestra energía y voluntad. Al creer con todos los poros de nuestro cuerpo en las palabras del Buda y su verdad de que todos estamos dotados con una Mente-bodhi inmaculada, nos decidimos a descubrir y experimentar la realidad de esta Mente en nosotros.

Extraido del libro: Los tres pilares del Zen.
Escrito por: Roshi Philip Kapleau
Gaia Ediciones

domingo, 20 de enero de 2008

Shodoka: Poema 3

Si comprendemos el cuerpo de Buda
no hay nada más.
Manantial original,
nuestra naturaleza propia
es el puro y verdadero Buda.


El primer verso de este poema significa que si comprendemos la realidad, si obtenemos la realización completa, nuestro cuerpo se vuelve Buda. Volverse Buda significa recibir y afirmar la vida cósmica.

Debemos comunicarnos con ella. Debemos comprender que nuestro cuerpo y el cosmos no están separados, que forman una unidad:

La esencia del sutra del Hannya Shingyo es:

shiki soku ze ku
ku soku ze shiki

“Los fenómenos no son diferentes del ku,
el ku no es diferente de los fenómenos”.

Los fenómenos del cosmos, todas las existencias realizadas aquí y ahora, son ku, pero ku se convierte en fenómeno; la esencia, la “nada” abarca la totalidad.

Incluso durante zazen, nuestro espíritu está siempre repleto de todo tipo de pensamientos, de fenómenos, de ilusiones que surgen del ego; pero cuando se ha comprendido que el ego noe stá separado del cosmos, entonces se comprende el sentido de ku.

Algunos dicen: “Estoy enfermo, soy pobre o desgraciado...”, otros dicen lo contrario, pero no son más que ilusiones, en el ataúd no queda más nada. Debemos comprender que nuestro cuerpo aparece en el globo terrestre como un champiñón. (Pero el champiñón no se hace ilusiones acerca de sí mismo). Está siempre erguido, inmóvil y tranquilo, los hombres se agitan, hablan, piensan, se complican la vida. Se la civilización y la inteligencia humana se han desarrollado en forma increíble, no se puede decir lo mismo del espíritu humano.

No hay pues dualismo entre shiki y ku. El fenómeno es la verdad, nuestro cuerpo se vuelve cósmico. Si no existiera no se podría realizar la vida cósmica, materializarla como fenómeno. Sin practicar con nuestro cuerpo, no se puede realizar el estado de Buda.

Si los hombres no existieran, no bría necesidad de Dios o Buda.

Por eso no debemos buscar conceptos en lo lejano, en otros mundos. Ellos existen aquí y ahora, en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu.

Durante zazen sois Dios o Buda: no penséis con vuestro cerebro ni con vuestra conciencia, sino con todo vuestro cuerpo.

T. Deshimaru

Extraido de: Shodoka, el canto del inmediato satori.