martes, 18 de diciembre de 2007

Shodoka: Poema 1

Querido amigo, ¿no ves que este hombre del satori
ha cesado de estudiar
y está inactivo?
no intenta apartar las ilusiones
ni encuentra la verdad.


Este poema empieza por la palabra Kimi (querido amigo), y por esta palabra terminará el Shodoka. ¿Por qué aquel que ha realizado el satori puede cesar de estudiar?. Hacer algo es tener una meta, un objetivo. El verdadero hombre del satori no busca más nada, solamente hace zazen. Al comienzo, la práctica de zazen es consciente durante cinco o diez años....Pero si comprendemos el verdadero Zen, el zazen justo, si obtenemos el satori, entonces zazen se vuelve inconsciente.

En el sutra que veremos en el capítulo 42, está escrito: si alguien quiere obtener méritos (kuyo) haciendo ofrendas a Buda (fuso), es mejor hacerlas a personas virtuosas que malvadas. Pero ofrecer al hombre del satori es mil veces mejor que ofrecer a personas virtuosas. Y más elevado aun que todo esto es ofrecer a personas sin posición, sin práctica, sin satori.

Es el grado más alto, del cual se habla en este poema: el hombre que ha cesado de estudiar (y no busca más nada), el hombre que no quiere cortar sus ilusiones, ni seguir la verdad, este hombre es el verdadero Buda, el verdadero Bodhisatva, el verdadero Maestro, aquel que ha obtenido la vida cósmica: el hombre verdadero, en armonía con la verdad de las cosas. Ha abandonado su propio ego y sigue de manera absoluta el verdadero sistema cósmico.

Inconscientemente ha obtenido el satori.

Aquellos que tienen el satori no lo saben conscientemente. Si alguien piensa: “Soy un buen hombre”, no es tan bueno como cree. Si alguien piensa: “Estoy un poco loco”, no está tan loco y a la inversa. En cuanto al satori, sucede lo mismo. Si durante zazen alguien se dice: “yo tengo el satori”, esto es falso.

El camino es hishiryo, sin conciencia, sin meta, concentrado en la postura y en la respiración. De esta manera, automática, inconscientemente, la conciencia se desvanece.

T. Deshimaru

Extraido de: Shodoka, el canto del inmediato satori.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Shodoka. Introducción por Taisen deshimaru

En el Budismo, la mayor parte de los sutras fueron escritos por los discípulos del Buda, y más tarde, al cabo de años y siglos fueron comentados y traducidos

Según sus autores, estos comentarios adquieren un aspecto religioso o filosífico, histórico o literario. Pero el “espíritu de Buda”, la naturaleza de Buda fueron transmitidos más allá de los sutras por el discípulo Mahakyasyapa, el único que percibió la verdad total de su enseñanza. Un día, en Benarés, el Buda Sakyamuni, a modo de sermón, tmó una flor entres sus dedos y la hizo girar. Solo Mahakyasyapa comprendió y sonrió. Con la flor, Buda le dió la esencia de su enseñanza: esta transmisión “de mi alma a tu alma” se extendió a través de la sucesiones de los patriarcas, hasta China por la intervención de Bodhidharma, y al Japón, por el Maestro Dogen y sus sucesores.

Así el budismo se puede abordar de dos maneras: por medio de los libros y los textos; y por la transmisión directa y viviente de un Maestro.

La pura tradición del Zen se situa más allá de los libros y de los sutras.

Sin Maestro, el Zen no existe. A este respecto Bodhidharma dijo:

“Transmisión particular más allá de los escritos.
No fundarse en los textos.
Revelar directamente a cada hombre su espíritu original.”

Bodhidharma no hablaba el chino, y su primer discípulo, Eka, no conocía la lengua hindú. Sin embargo, se comprendieron más allá de las palabras, a través de los gestos y los espíritus. Así nació la enseñanza del Ch'an, en japonés Zen, y se transmitió el Espíritu del Buda.

Algunos me preguntan por que no aprendo el francés; si yo hablara francés tendría que explicaros todo, con numerosos detalles, y de una manera mucho más complicada; me dirigiría a vuestro intelecto y a vuestro cerebro frontal y no a vuestra intuición, violando así la verdad esencial.

Cada Maestro enseña de una manera particular y con su propia personalidad. La enseñanza del Zen se desarrolló en China, después en el Japón, a través de poemas muy cortos, de koans o de expresiones particulares. De este modo, la forma poética japonesa llamada haiku fue influenciada por el Zen.

“La enseñanza de un monje Zen debe ser como el discurso de un sordo.”

La lengua del Zen no es ni el japonés, ni el inglés, ni el francés, sino la de los gestos, la de las expresiones de los ojos, de las manos, de los pies, de todo el cuerpo entero. El verdadero Zen se transmite I shin den shin, de mi alma a tu alma. Numerosas obras han sido escritas sobre el Zen, pero no pueden contener más que una verdad parcial. Nos dejan coma al ciego que creen saber como es un cerezo después de haber tenido el tronco entre sus brazos y sentido la dureza de su corteza.

El Shodoka, este “canto del inmediato Satori”, es uno de los cuatro textos esenciales del Zen, junto con el Shin Jin Mei, escrito anteriormente por el Maestro Sosan, y también junto al Sandokai del Maestro Sekito, y junto al Hokyo Zanmai, el Maestro Tosan, que le son posteriores.

Si se quiere conocer el Zen a través de los libros, en primer lugar hay que leer estas cuatro obras.

El Shoka se compone de 2000 kanjis o ideogramas chinos, que se agrupan en 267 versos alrededor de 7 kanjis cada uno.

Sho significa “probado, evidente, certificado”, y algunas veces “satori”.

Do significa “la vía, el verdadero espíritu, el verdadero si mismo, la vida eterna, universal”.

Cuando Dios no puede ser reconocido, aparece. Donde no puede ser visto, existe.

La verdadera vía, la de la verdad cósmica, se situa en un tiempo irreal y en un lugar invisible. La mayoría de los hombres no pueden tocarla ni verla pero su lugar y su tiempo están muy próximos a nosotros, están “aquí y ahora”.

Tal es el sentido del Shodoka.

La verdad auténtica reside en el sistema cósmico y en los fenómenos de lo real. Pero estos fenómenos reales deben ser creados a partir de la fuente original y pura de ku, vacuidad. Esta realización crea una vida maravillosa y una muerte maravillosa.

El Maestro Yoka, describe como despertarse a esta vida y a esta muerte, como “decidir” nuestra vida cotidiana, como “cortar” nuestro espíritu y nuestro ego.

Yoka Daishi murió hace más de mil años, en el 713 d.C., pero su Shodoka, vivo aun en nuestra época, posee un frescor que no se encuentra en la mayoría de los sutras y de los poemas antiguos.

El poema empieza por “kimi” (querido amigo) y no por “zo” (tú), como los demás textos, lo que le da un tono más vivo y más cercano al lector.

En nuestra época, los hombres viven a medias. En todos los dominios no son más que “tibios”, incompletos, semivivientes y semi-muertos.

Nadie tiene fé en la verdad y ens i mismo, ni siquiera los profesores, los políticos o los científicos. La especialización ha vuelto incompletos a los hombres.

El Shodoka está destinado a cortar las dudas que habitan en los hombres, a cortar su espíritu y a encontrar la verdad en Dios o en Buda; por él mismo, el hombre puede despertar a una vida auténtica.

Ka significa “canto”.

Taisen Deshimaru


Extraido del libro "SHODOKA El Canto del Inmediato Satori".

domingo, 28 de octubre de 2007

Maka Hannya Haramita Singyo 1º parte

Maka Hannya Haramita Singyo. Comentarios de Taisen Deshimaru


El término Maka, primera palabra del título, significa “más allá”, “absoluto”. Más allá de todo límite, más allá del tiempo y del espacio. Maka define lo que está en todo, el principio inherente de todas las cosas, en el interior y en el exterior del ego, en cualquier época, en cualquier lugar, en todas y cada una de las cosas. Es sinónimo del Poder cósmico fundamental que está por todas partes, sin cesar en movimiento, prepagándose como el aire y adaptándose como el aguna. Es lo invisible sin forma. El segundo término, Hannya, define la sabiduría. Esta sabiduría nace a partir de KU, de la nada, del vacío. Hannya es la emanación directa de KU, su otro aspecto, el manifestado y fenomenal. MAKA HANNYA significa pues la sabiduría infinita, la sabiduría que procede de MAKA o de KU, que no se fina en ningún sitio. Es la verdadera y total libertad, el no-apego absoluto. Es la condición normal del espíritu durante zazen: en zazen, los estímulos exteriores son percibidos con un grado de agudeza más elevado que en tiempo normal; pero sus esfectos sobre la conciencia no se prolongan, se desvanecen rápidamente. Lo mismo sucede con los sentimientos, las emociones, los pensamientos que surgen del subsconsciente. Los recuerdos aparecen y pasan, expulsados rápidamente por la conciencia HISHIRYO, que es la condición normal del espíritu. La conciencia HISHIRYO ve todo, pero no se detiene sobre nada, es fluida como la corriente del agua. MAKA HANNYA, esta sabiduría infinita sin apego, se traduce, en su grado último, por la actitud del espíritu frente a la vida y a la muerte: actitud sin apego ni huida, actitud de superación de la vida y de la muerte, actitud de concentración sobre la vida, puesto que estamos vivos, y sobre la muerte, cuando llegue. El tercer término HARAMITA significa el más allá, lo ideal, lo último, la totalidad plena. Es la práctica excelente. MAKA HANNYA HARAMITA: “La Gran Sabiduría que conduce más allá”. Y por último, el término Shin Gyu significa: sutra del espíritu


Del libro: El Sutra de la Gran Sabiduria, comentarios del maestro Taisen Deshimaru.

Editorial Miraguano

domingo, 3 de junio de 2007

Viaje al Templo Budista de Kansoji (Francia)

Viaje a KANSHOJI (Francia)
Ver también
por Franck Cengizalp

Hace ya un par de meses recibí una llamada al movil, era Franck Cengizalp para infamarnos de un curso de Zen&Iaido en un Templo Budista situado en un pueblecito francés, La Coquille, muy cerca de Limoges. El templo es Kanshoji.

Aunque fue complicado organizar el curso, al final lo logramos, y el día 25 de Mayo, a las 18:00 del Dojo de Zanshin-Madrid, salía un coche con Eugenio, Fernando, Gonzalo y Jose rumbo a Francia.

Sabíamos que la lluvia iba a hacer muy incomodo el viaje, la lluvia y las doce horas que tardaríamos en llegar como mínimo, pero como siempre que partimos a algún curso, las carcajadas, las bromas y el buen humor son la nota predominante.

Nuestra duda, de la que queríamos hablar poco, eran las sesiones de ZAZEN, ¿seriamos capaces de aguantarlas?, preferíamos no pensar en ello demasiado, pues íbamos a juntarnos con Franck y a entrenar Iaido con él y con los compañeros franceses del Sanbokyodan, nuestro Dojo hermano de Iaido

Pasaban los kilómetros, y la lluvia seguía acompañándonos, esas conversaciones filosóficas que solemos llevar en los coches, y esa habilidad excepcional que tiene Gonzalo de conducir sin mirar la carretera nos hacía el viaje muy interesante. Era la hora de cenar, y decidimos para en Nanclares de Oca, en un restaurante que conocía Gonzalo muy bueno y que por supuesto no encontramos, pero compañeros, hay que ver lo bien que se come en Euskadi, y lo mucho que nos acordaríamos de esa cena. Seguimos el viaje y más lluvia, al poco de pasar la frontera, cambiamos de conductor, Jose coge el volante, y el resto de compañeros amenizan el viaje con ronquidos y demás ruidos extraños. Pasamos esa zona interminable de Las Landas, y el sueño pesa en los ojos de todos, incluso de Jose, a quien no le hace compañía más que el GPS, estamos teniendo que parar más de lo que pensábamos, vamos con retraso, pero llueve mucho. Llegamos a Burdeos entre ronquidos, y abrazos cariñosos entre los viajeros del asiento de atrás, es increíble las posturas que llegaban a poner para estar cómodos. El GPS informa a Jose de las autovías que tiene que ir cogiendo para llevar el buen camino, y lógicamente se pierde, pero en un alarde de habilidad vuelve a encontrar el buen camino. Silencio, lluvia, ronquidos, a 100 kilometros de La Coquille, hay que cambiar de nuevo de conductor. Eugenio nos lleva a buen término sobre las 8:30 de la mañana, hemos tardado mucho, y nos sorprende, en ese pueblecito, que parece el pueblo de las rosas por los jardines particulares que tiene, y el olor que se respira, que la gente esté tomando ya café y hablando los unos con los otros. Hay que desayunar, y en un perfecto español pedimos un montón de croisants y café, hasta que nos damos cuenta que estamos en Francia, y allí parece ser que el idioma es el francés. Caemos en la cuenta que ninguno de nosotros sabe francés, pero nos defendemos, o con la cara de hambre y las ojeras que tenemos nos entienden perfectamente.

Sobre las diez y media de la mañana llegamos al Templo de Kanshoji, nos salen a recibir unos monjes muy simpáticos y cordiales, estaban preocupados, nos esperaban sobre las siete de la mañana. Nos ven en tal estado que nos dicen que vayamos a dormir hasta la hora de la comida. Sobre las 12:30 llega Franck y los compañeros franceses, hay que prepararse para la comida. Tras la cual, Franck nos informa de que vamos a entrenar de 14:30 a 17:30, lo cual nos parece de maravilla, aunque Jose en un alarde de despiste, normal ya en los viajes, comprueba que ha olvidado el hakama, menos mal que Jorge llevaba dos. Ya no había cansancio, ni sueño, estábamos con Franck y nuestras espadas, técnicas por parejas, katas de shinkage ryu, enseñanzas y correcciones de Franck, una clase estupenda que nunca olvidaremos. Y llega la hora de despejar nuestra duda, una monja nos explica la postura de zazen y la etiqueta que debemos de conservar para la sesión de zazen, que por deferencia a nosotros iba a ser más corta de lo normal. Comienza, y a los veinte minutos no sentiamos ya las piernas, nos dolía todo el cuerpo, era más duro que las clase de iaido que habiamos finalizado. Unos 45 minutos después termina el zazen. Lo aguantmos?, bueno, aguantamos la postura malamente, pero nuestra mente estaba tan fija en el dolor que sentíamos, que dudo mucho que podamos decir que la aguantamos. Cena, Franck nos dice que si queremos, podemos entrenar otra hora, de 21:00 a 22:00 horas, y por supuesto que queremos entrenar. Pero ya no controlábamos, el cansancio y el sueño eran muy grandes, incluso creemos que Franck se da cuenta de nuestro estado, pero incluso así, la clase ha merecido la pena, correcciones en los katas de Sete Iai.

A dormir, es un templo y no se puede montar jaleo, silencio, de todas formas, no estamos para muchas juergas y caemos en un sueño profundo, nosotros, los españoles, porque los monjes y el gato que dormían con nosotros puede que no durmieran tanto, el motivo preguntárselo a Fernando.

En pie a las 6:45, desayuno, y segunda sesión de zazen, no voy a hablar al respecto, mala fue la primera, pero esta……fue más larga. Al termino de la sesión, Franck hace una pregunta al maestro del templo, el cual, y al hilo de esa pregunta, nos explica el concepto y significado de HI SHIRYO, al menos a mi me despeja muchas dudas y preguntas esa explicación.

Nuevo entrenamiento, aunque previamente, y como la noche anterior, los chicos de iaido, tienen que fregar los platos y limpiar la cocina. Sete Iai, preparación de los exámenes de Fernando y Eugenio, aunque los detalles que Franck nos enseña y corrige valen para todos. Otras casi tres horas de entrenamiento, que se nos pasa en un abrir y cerrar de ojos. Llega la comida, y la despedida de los monjes, preparamos el equipaje para volver a España, y como siempre las despedidas de las personas amables y queridas son tristes.

Es cierto que en nuestro viaje de vuelta hablamos mucho sobre el Zen, realmente la idea que sacábamos todos es que no volvíamos a un curso como ese, pero las cosas hay que pensarlas. No habíamos descansado, habíamos entrenado mucho y fuerte, y en un templo budista, la comida es vegetariana, claro que podemos decir que pasamos hambre. Estamos acostumbrados a hacer una reverencia a un compañero, a un maestro de Budo, pero no a un monje o monja budista. Comprendemos y respetamos ceremonias de artes marciales que en su mayoría tienen sus raíces en el budismo zen, pero el ambiente y la atmósfera del templo nos pudo, nos agobió, nos puso nerviosos. Por supuesto que todas las opiniones son respetables, la vida en un templo budista es muy dura, supongo que como en cualquier otro tipo de templo, es cierto que para nosotros era muy exótico manejar nuestras espadas en esa atmósfera, pero, a parte de eso, había mucho más, cosas que quizás en esos momentos no veíamos. Humildad, sencillez, respeto………..concepción de la vida, de una vida que es muy distinta a la que día a día llevamos, y es posible vivirla. Ninguno de nosotros vamos a ser monjes budistas, pero algunos de nosotros si que volveríamos a repetirlo, aun sabiendo que hay cosas que no nos gustan, y respetando otras opiniones lo mismo que son respetadas las nuestras. Creo que unicamente viviendo las cosas, es cuando se puede opinar. Es muy duro, va por delante mi opinión, pero a quien le pique la curiosidad, que lo viva, es una experiencia más que enriquece la vida, nuestra vida.

domingo, 25 de febrero de 2007

Enzan no Metsuke



Enzan no Metsuke. Mirar la cumbre de las montañas.


Quiere decir mirar a lo lejos, estar atento a todos los detalles, a todas las direcciones por igual (Musashi). No basta solamente con percibir la distancia y el ritmo del enemigo que está frente a nosotros en el centro de nuestro campo visual, pero sin ser nuestro blanco. Es importante poder percibir la totalidad de sonidos de nuestro campo de visión.

Este estado aparece cuando nuestro espíritu es libre. Cuando está bloqueado por el temor o la duda, o distraido por la lógica o el intelecto, el espíritu no es libre para poder responder a cualquier imprevisto (Fushin).

Esxtraido y traducido del Blog de Monsieur Franck Cengizalp
http://chroniquesmartiales.blogspot.com/2006/12/le-concept-enzan-no-metsuke.html

jueves, 15 de febrero de 2007

HISHIRYO


El cielo vasto y profundo no se altera
Con el paso de las nubes blancas



¿Qué es HISHIRYO?. Es pensar sin pensar, no pensar pero pensar. Es más allá del pensamiento, el pensamiento absoluto. No pensamos, pero el inconsciente se levanta y pensamos. El verdadero pensamiento aparece, el pensamiento sin pensamiento, más allá de todo pensamiento.

Zen y vacio


Si abrimos las manos podemos recibirlo todo, si estamos vacíos podemos contener el Universo entero. Vacía es la condición del espíritu que no se apega a nada, que vive plenamente el instante presente.

lunes, 12 de febrero de 2007

El Monje y el Samurai


Hace mucho tiempo, un poderoso samurai fue a ver a un monje zen, su intención no era conocer el zen, solo deseaba obtener respuesta a dos preguntas: ¿donde está el cielo?, y ¿donde está el infierno?.


Cuando estuvo frente al monje, se presentó como un poderoso Daymio de provincias, y le formuló las dos preguntas al monje. Este, antes de responder, le dijo al Samurai que por su aspecto y modales, más bien parecia un sucio mendigo. El Samurai, ofendido su orgullo, desenfundó su espada para matar al monje, pero justo antes de hacerlo, el monje le dijo: "esa es la puerta de entrada al infierno". El Samurai comprendiendo lo que le quiso decir el monje, enfundo su sable, y justo cuando lo había hecho, el monje le dijo: "esa es la puerta de entrada al cielo".

miércoles, 7 de febrero de 2007

Kendo


A finales del siglo XVII un gran espadachín llamado Shimada Toranosuke dijo: "La espada es el corazón. Si deseas
aprender la técnica de la espada, primero de todo tienes que purificar tu corazón

Zen


Para muchos, el Zen no es más que otra religión de Asia entre muchas. Pero aunque haya crecido en el seno de la más antigua tradición del budismo, el Zen es como el agua viva, que se renueva sin cesar, brotando siempre fresca. Es siempre actual, está siempre vivo y se renueva a cada instante.