Hace mucho tiempo, un poderoso samurai fue a ver a un monje zen, su intención no era conocer el zen, solo deseaba obtener respuesta a dos preguntas: ¿donde está el cielo?, y ¿donde está el infierno?.
Cuando estuvo frente al monje, se presentó como un poderoso Daymio de provincias, y le formuló las dos preguntas al monje. Este, antes de responder, le dijo al Samurai que por su aspecto y modales, más bien parecia un sucio mendigo. El Samurai, ofendido su orgullo, desenfundó su espada para matar al monje, pero justo antes de hacerlo, el monje le dijo: "esa es la puerta de entrada al infierno". El Samurai comprendiendo lo que le quiso decir el monje, enfundo su sable, y justo cuando lo había hecho, el monje le dijo: "esa es la puerta de entrada al cielo".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario